<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6196306318074877402</id><updated>2011-11-27T18:27:51.998-06:00</updated><category term='los entendidos'/><category term='entendidos'/><category term='tango'/><category term='variedades'/><category term='teatro'/><category term='Borges'/><category term='elegía'/><title type='text'>Café y ocio</title><subtitle type='html'>Mí blog busca compartir algunos ratos de reflexión, mi percepción del mundo cercano y a veces lejano, aunque esté cerca.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cafecito.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cafecito.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Alberto Gatgens</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18046725533087858547</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>8</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6196306318074877402.post-1738027126419828353</id><published>2010-04-02T21:40:00.002-06:00</published><updated>2010-04-02T21:46:11.470-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Borges'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='elegía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tango'/><title type='text'>¿Ubi Sunt? En el oxímoron</title><content type='html'>¿Ubi sunt? En el oxímoron&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Por: José Alberto Gatgens Céspedes&lt;br /&gt;Periodista y escritor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para hablar de tangos hay que hablar de Buenos Aires; para hablar de Buenos Aires, hay que hablar de Borges. Para hablar de Borges hay que hablar de sus universos, de sus creaciones, de sus mitos y de sus contradicciones. Y el más universal de los mitos, universos y creaciones de Buenos Aires nos lleva de nuevo al inicio: al tango.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenos Aires es una ciudad que le debe al tango gran parte de su identidad: artística, cultural, musical y mitológica. Desde sus orillas, el nuevo ritmo, mezcla de habaneras y de lástimas de inmigrantes que llegaron al río de la Plata entre fines de 1800 y principios del siglo XX, fueron creando un mundo, reflejo de sus quejas y pasiones, de sus miedos y de sus anhelos. Los barrios “orilleros” del suburbio colindaban con la creciente urbe y los campos infinitos que daban al sur, de donde venía el argentino arquetípico: el gaucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los suburbios, el gaucho choca con la ciudad y se transforma en “el compadrito”, hombre pendenciero, valentón, altanero, bajo y engreído que profesaba un culto a la muerte con tal de demostrar su hombría. ¿Por qué? Porque sí. Ellos sin odio, lucro o pasión de amor se acuchillaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este personaje se volverá un modelo a inmortalizar y el tango, pero principalmente la milonga, se encargarán de eso. Algunas letras de esos tangos y de esas milongas sugieren un culto a los compadritos y su hombría valerosa:&lt;br /&gt;Mi tango es aquel misterio&lt;br /&gt;que una bordona lo expande&lt;br /&gt;desde el Plata hasta los Andes&lt;br /&gt;arpegiando mi canción.&lt;br /&gt;Llevando virilidades&lt;br /&gt;de los suburbios y el hampa&lt;br /&gt;mezclao con cardos y pampa&lt;br /&gt;con guitarra y bandoneón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;        “Aquí me pongo a cantar”. Ángel Greco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges creció en Palermo, uno de esos barrios, y vio como los hombres bailaban el tango primitivo en las esquinas, lo vio desde su ventana, desde la verja de su casa, lo oyó caminando por las calles de Palermo. Por esas calles, por esas esquinas vio a muchos de los personajes que luego poblarían sus milongas, como Nicolás Paredes, a quien luego dedicaría la “Milonga de Don Nicanor Paredes” (“Para las seis cuerdas”. 1965).&lt;br /&gt;Borges dijo que “El tango es nocturno y, para mis oídos, demasiado sentimental, demasiado próximo a los melodramas franceses como Lorsque tout est fini…”  Su sobrino, Miguel de Torre Borges, asegura que “definitivamente prefería la milonga... pero si de escuchar tango se trataba, volvía siempre a los antiguos tangos dichosos, ejecutados por tríos de flauta, violín y acordeón…”&lt;br /&gt;Uno de esos viejos tangos que él más gustaba escuchar era “Una noche de Garufa”. Música de Eduardo Arolas y letra de Gabriel Clausi:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las nostálgicas veladas vuelve el tiempo del ayer&lt;br /&gt;con este tango que nos lleva como un sueño a su compás.&lt;br /&gt;Viejos recuerdos, paicas papusas,&lt;br /&gt;dulce momento del ayer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El compositor de célebres textos ligados a lo criollo como el cuento “El Sur”, “Juan Muraña” o “Biografía de Tadeo Isidoro Cruz”, así como de la“Milonga de dos Hermanos”, se queda con el tango viejo, el que rendía culto a los hombres que se batían en duelo o demostraban con el cuchillo su hombría, esos que sin odio/ lucro o pasión de amor se acuchillaron. Ellos están a la altura del cementerio clásico. En Borges y en “El Tango”, el mundo criollo se universaliza y lo universal se “criolliza”. El escritor sabe que “una visión épica, por definición tiene que ser unilateral. El conflicto se plantea siempre entre el héroe y la adversidad, que está siempre fuera de él…” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el poema “El tango” (recopilado en el libro El otro, el mismo, 1964, ya había aparecido en una revista varios años antes), Borges plantea el tango como una épica respuesta a la pregunta elegiaca clásica ¿Ubi Sunt?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La elegía es un tema recurrente en el tango, especialmente en poetas tangueros como Homero Manzi, Enrique Cadícamo y Cátulo Castillo. Sirva un breve ejemplo de este último y una estrofa de su tango “Café de los Angelitos  de 1944”:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tras de qué sueños volaron?&lt;br /&gt;¿En qué estrellas andarán?&lt;br /&gt;Las voces que ayer llegaron&lt;br /&gt;y pasaron, y callaron,&lt;br /&gt;¿dónde están?&lt;br /&gt;¿Por qué calle volverán?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la diferencia principal de todos esos tangos y aún de obras de carácter elegíaco más clásicas, como las “Coplas a la Muerte del Padre”, de Jorge Manrique, con el poema de Borges, es que la reiterativa pregunta de las primeras tres estrofas del poema encuentra una respuesta contundente: hoy, más allá del tiempo y de la aciaga/ muerte, esos muertos viven en el tango.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Borges, el tango es una elegía, donde los muertos siguen viviendo gracias a que en la música están, en el cordaje/ de la terca guitarra trabajosa,/ que trama en la milonga venturosa/ la fiesta y la inocencia del coraje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Ubi Sunt? En el tango. A diferencia de la mayoría de textos en que se plantea la pregunta elegíaca donde no hay una respuesta, sino lamentos por los que ya no están o exhortaciones al carpe diem, para el poeta bonaerense, esos muertos viven en el tango, pues Esa ráfaga, el tango, esa diablura/ los atareados años desafía;/ Hecho de polvo y tiempo, el hombre dura/ menos que la liviana melodía, // que solo es tiempo. El poeta atrapa al lector desde un inicio, porque el uso de esa figura retórica obliga a un diálogo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poema es un “pequeño palimpsesto” donde están presentes diferentes momentos de su geografía literaria, filosófica y biográfica: ¿Y ese Iberra fatal (de quien los santos/ se apiaden) que en un puente de la vía,/ mató a su hermano, el Ñato, que debía/ más muertes que él, y así igualó los tantos? Estos versos son parte de la historia de la “Milonga de dos Hermanos”: Velay, señores, la historia/ De los hermanos Iberra/ hombres de amor y de guerra/ Y en el peligro primeros,/ la flor de los cuchilleros/ y ahora los tapa la tierra. La milonga dice más adelante: Cuando Juan Iberra vio/ que el menor lo aventajaba/ la paciencia se le acaba/ y le fue tendiendo un lazo/ le dio muerte de un balazo/ allá por la costa brava. O Muraña, ese cuchillo de Palermo, también de otra de sus obras, el cuento de “Juan Muraña”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges recuerda en sus versos los recorridos de niño por Buenos Aires y el tiovivo con caballos y otros animales en la calle Independencia :&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gira en el hueco la amarilla rueda&lt;br /&gt;De caballos y leones, y oigo el eco&lt;br /&gt;De esos tangos de Arolas y de Greco&lt;br /&gt;Que yo he visto bailar en la vereda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acerca de Greco, su sobrino, Miguel, sospecha “que usó el nombre del compositor solo para rimar con eco…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el eco personal, como se afirmó más arriba, es parte del recuerdo imposible de haber muerto peleando/ en una esquina del suburbio. “Borges es nieto y bisnieto de coroneles, vástago de hombres que conocieron las lanzas de las guerras de América, descendiente de hombres muertos a caballo” . El mismo Borges dijo en su “Ensayo autobiográfico”: “De los dos lados de mi familia tengo antepasados militares; esto puede explicar la nostalgia por un destino  épico que mis dioses me negaron, con prudencia indudable”.&lt;br /&gt;Sin embargo, el planteamiento del ¿Ubi Sunt? de las primeras tres estrofas es solo un pre- texto con el cual Borges nos llevaba aún más allá de lo aparente: nos lleva a un metatexto, pues da pie para una reflexión y una meditación. En este argumento dentro de otro argumento, el poeta recurre a una suerte de antítesis que tiene nombre como de animal mitológico: el oxímoron, para plantearnos nuevos significados de los opuestos que chocan y se conjuntan en ese nuevo significado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas meditaciones y reflexiones recogen un discurrir enumerativo que, de muchas maneras, producen la sensación de que nos encontramos ante un compendio del mundo y sobre todo, de un mundo literario, que en este poeta es también su mundo interior, ya que, según Saúl Yurkievich “Jorge Luis Borges es, por empedernido propósito y por ejercicio incesante, un hombre de letras” .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, podemos hacer una nueva lectura del poema, donde las paradojas son constantes: esos muertos viven en el tango. El poema “El Tango” es un gran oxímoron donde confluyen los opuestos y forman un nuevo significado: El tango crea un turbio pasado irreal, que de algún modo es cierto. Borges plantea su ambigüedad onírica final de manera que hasta el recuerdo imposible de haber muerto/ peleando en una esquina del suburbio, puede ser cierto. No por nada, el oxímoron es una de las figuras retóricas preferidas del escritor argentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su juego retórico, como si fuera un genial jugador de ajedrez, va acomodando las piezas en un tablero bien conocido, la metáfora se conjuga con el encabalgamiento: Hecho de polvo y tiempo, el hombre dura/ menos que la liviana melodía. Y el encabalgamiento entre estrofas sirve para reiterar que el hombre es aún menos que una liviana melodía, que solo es tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La anáfora ¿dónde estarán?, de las primeras tres estrofas, nos remite al clásico ¿Ubi Sunt?, y este a una enumeración con la puesta en escena de una realidad libresca milenaria: “pregunta la elegía”, “el malevaje”, “aquellos que pasaron dejando a la epopeya un episodio”, “una fábula al tiempo”. En este punto hay que hacer un alto, pues el autor deja de lado en la quinta estrofa la pregunta clásica elegíaca y  lo hace de manera “más criolla”, (usa una elipsis) cuando pregunta por la encarnación de Caín: “¿Y ese Iberra fatal…?”. Nos responde entonces con lo universal llevado a lo criollo y lo criollo llevado a lo universal: otro oxímoron que en el tango tiene su nuevo significado. En “El Tango”, también están presentes recursos retóricos constantes en el universo borgeano, como la hipálage: “Vaga rosa”, “sórdidas noticias policiales”, “daga hostil”, “terca guitarra” y “paredes recelosas”. Además, algún hipérbaton escaso: “los atareados años desafía”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este poema, la noción de un  tiempo convencional constituido por presente, pasado y futuro, es constantemente cuestionada mediante el polisíndeton, uso reiterado del artículo definido el: “una región en que el Ayer, pudiera ser el Hoy, el Aún, y el Todavía” se hace hincapié en una fusión de la cronología que aniquila la división de las regiones temporales. Esa respuesta hay que buscarla en otra parte: en el tango, esa ráfaga, esa diablura/ los atareados años desafía. El tiempo borgeano es heracliteano, lo que a la vez constituye otro oxímoron, ya que en el tango lo imposible deja de serlo: el oxímoron no es un lugar común, al igual que Borges.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El polisíndeton también sirve para ralentizar el ritmo del poema y hacerlo más enfático en sus ideas. Para Borges, el tiempo y el transcurrir del tiempo, es una sola cosa, a lo mejor es una esquina. Según Janice Dewey, para Borges, “el concepto del tiempo se presenta como una incógnita que hay que penetrar y se encuentra en su obra en forma de círculo y de variaciones del círculo que no admite principio ni fin y que produce una sensación de seguir infinitamente” .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de ahí, Borges nos lleva por el mundo de referentes más cercanos. Esas referencias se estructuran alrededor de figuras  y anécdotas familiares: “Muraña “el cuchillo de Palermo” “¿Y ese Iberra fatal” “el Ñato” hasta llegar a un paralelismo en que “una canción de gesta” es igual a “sòrdidas noticias policiales”. El panorama se estrecha y la enumeración se centra en el mundo referencial inmediato: la calle del barrio, una esquina, un rincón, una reyerta, los sonidos de la ciudad.  Ya instalados en una realidad próxima, el tango va develándose como la metáfora del&lt;br /&gt;tiempo: “esos muertos viven en el tango” “en la música están, en el cordaje de la terca guitarra trabajosa”, “en los acordes hay antiguas cosas”, “Esa ráfaga, el tango, esa diablura, los atareados años desafía”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nostalgia por el destino épico negado se transforma en poesía épica elegíaca, se transforma en el tango y el tango es a la vez un encuentro de los opuestos, de los imposibles, de los vivos y de los muertos, de los sueños imposibles que crean un pasado irreal que de algún modo, gracias al tango es cierto, por eso el tango es el recuerdo imposible de haber muerto peleando en una esquina del suburbio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Homenaje al tango, elegía, fábula épica a los compadritos, caminos que se bifurcan en un solo cuento: un universo dentro de otro universo: una lectura dentro de otra lectura: todo esto es parte del Universo de Jorge Luis Borges: todo eso es parte de Buenos Aires, del tango. Y de nuevo al principio: Borges es un poeta circular al que le gustan las esquinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(adjunto el poema de Borges)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;El tango&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;¿Dónde  estarán? pregunta la elegía &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;de quienes ya no son, como si hubiera &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;una región en que el Ayer, pudiera &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;ser el Hoy, el Aún, y el Todavía.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;¿Dónde estarán? (repito) el malevaje &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;que fundó en polvorientos callejones &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;de tierra o en perdidas poblaciones&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;la secta del cuchillo y del coraje?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;¿Dónde estarán aquellos que pasaron,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;dejando a la epopeya un episodio,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;una fábula al tiempo, y que sin odio, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;lucro o pasión de amor se acuchillaron?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Los busco en su leyenda, en la postrera &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;brasa que, a modo de una vaga rosa,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;guarda algo de esa chusma valerosa &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;de Los Corrales y de Balvanera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;¿Qué oscuros callejones o qué yermo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;del otro mundo habitará la dura &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;sombra de aquel que era una sombra oscura,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Muraña, ese cuchillo de Palermo?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;¿Y ese Iberra fatal (de quien los santos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;se apiaden) que en un puente de la vía,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;mató a su hermano, el Ñato, que debía &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;más muertes que él, y así igualo los  tantos?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Una  mitología de puñales&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;lentamente  se anula en el olvido;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Una  canción de gesta se ha perdido&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;entre sórdidas noticias policiales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Hay otra brasa, otra candente rosa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;de la ceniza que los guarda enteros;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Ahí están los soberbios cuchilleros&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;y el peso de la daga silenciosa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Aunque la daga hostil o esa otra daga,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;el tiempo, los perdieron en el fango,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;hoy, más allá del tiempo y de la aciaga &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;muerte, esos muertos viven en el tango.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;En la música están, en el cordaje&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;de la terca guitarra trabajosa,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;que trama en la milonga venturosa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;la fiesta y la inocencia del coraje.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Gira en el hueco la amarilla rueda &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;de caballos y leones, y oigo el eco &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;de esos tangos de Arolas y de Greco&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;que yo he visto bailar en la vereda,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;en un instante que hoy emerge aislado,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;sin antes ni después, contra el olvido,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;y que tiene el sabor de lo perdido, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;de lo perdido y lo recuperado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;En los acordes hay antiguas cosas:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;el otro patio y la entrevista parra.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;(Detrás de las paredes recelosas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;el Sur guarda un puñal y una guitarra.)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Esa ráfaga, el tango, esa diablura,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;los atareados años desafía;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Hecho de polvo y tiempo, el hombre dura &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;menos que la liviana melodía,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;que solo es tiempo. El Tango crea un turbio  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;pasado irreal que de  algún modo es cierto,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;el  recuerdo imposible de haber muerto&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;peleando, en una esquina del suburbio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6196306318074877402-1738027126419828353?l=cafecito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cafecito.blogspot.com/feeds/1738027126419828353/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6196306318074877402&amp;postID=1738027126419828353' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/1738027126419828353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/1738027126419828353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cafecito.blogspot.com/2010/04/ubi-sunt-en-el-oximoron.html' title='¿Ubi Sunt? En el oxímoron'/><author><name>Alberto Gatgens</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18046725533087858547</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6196306318074877402.post-1375893196490528680</id><published>2009-08-20T19:35:00.001-06:00</published><updated>2009-08-20T19:36:58.421-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='variedades'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='los entendidos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='entendidos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='teatro'/><title type='text'>Los últimos entendidos</title><content type='html'>   	&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt; 	&lt;title&gt;&lt;/title&gt; 	&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Linux)"&gt; 	&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;¿Qué puede ser más increíble y espectacular: la realidad o la ficción? La pregunta sirve para arrancar estas líneas, pues el fin de semana pasado me di la vuelta al Teatro Variedades para observar &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;&lt;i&gt;Los entendidos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;, una obra del Grupo Punto Cero que se presenta los viernes, sábados y domingos de agosto, a partir de las ocho de la noche. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;La obra, calificada dentro del teatro del absurdo, trata de que, justo cuando están empezando la función, una fatalidad ocurre y todas las personas del planeta mueren, excepto los actores y el público. A esto agréguele que nadie puede salir del teatro, pues afuera es peligroso o insalubre. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;A partir de ese momento, los que están sobre el escenario discuten sobre las posibilidades de control de los recursos que tienen dentro del edificio. Recursos que incluyen el agua potable, las medicinas, la comida de la bodega y todos los menesteres necesarios para ir pasando la vida luego del cataclismo. ¡Qué absurdo! ¿No?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;&lt;b&gt;¿Realidad o absurdo?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt; Lo cierto es que sólo los protagonistas deciden quedarse con el poder para repartir y administrar a su antojo los bienes necesarios para la supervivencia. A la gente del público, que supera en varias proporciones a los actores, les cobrarán caro el acceso a los recursos y a lo sumo les darán algunas cositas con las cuales se sentirán felices de la bondad de los que más tienen. ¿Por qué? Porque ellos son los entendidos y nadie más que ellos conocen cómo administrar de manera adecuada lo que todos necesitan. ¿Me doy a entender? &lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;¿Qué sabemos los mortales de esas cosas tan complicadas como el comercio o los costos de importación y exportación en épocas de desabasto? ¿Sabemos algo, los que no somos entendidos, de cúal es la mejor forma de administrar los servicios de salud, educación o reparto de justicia? No, por eso es mejor que los otros, los entendidos lo hagan. Ellos sí saben de eso y es mejor que lo hagan por nosotros, los espectadores pasivos que no levantamos la manos cuando los entendidos nos preguntan algo. Tienen razón los entendidos: Juan Varela, Espíritu Santo Vega y Karl Marx están bien muertos; sepultados por el peso inconmensurable del deseo de tener un &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;&lt;i&gt;ipod&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;Hay un silencio cómplice del público que asiste al teatro a ver la función, que se queda pasivo, no toma parte activa de la obra, pues nosotros, el público, solo estamos para ver y dejar que los actores hagan su trabajo sobre el escenario. Así, el absurdo de querer meter al público en la obra fracasa, pues nadie de los observadores quiere complicarse la existencia, o pasar vergüenza de participar levantando la mano. De todas formas, si alguno levanta la mano, difícilmente será tomado en cuenta. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;Sin embargo hay una revoltosa que quiere que se haga lo justo y lo correcto (como Demasiado Honesto), pero sufre una serie de vejaciones de parte de los entendidos, pues ella, al fin y al cabo, es de clase baja (es la tramoyista) y no entiende nada del asunto de mandar, de elecciones democráticas, debates televisivos y campañas políticas. Insisto: ¡qué absurdo! &lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;Al final la cosa se pone mejor cuando el asunto ya no tiene salvación y la salida es inesperada, aunque es la que siempre deberíamos esperar. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;Cuando salí del hermoso Teatro Variedades pensé largo rato en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;&lt;i&gt;Los entendidos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;font-size:85%;" &gt;, en esos mecanismos de la literatura y de la representación para hacernos creer que nos muestran la realidad tal cual es... Y por dicha llegué a la conclusión de que la ficción nunca supera la realidad. Y en este caso tampoco, aunque se le parezca mucho. ¿Entendió?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6196306318074877402-1375893196490528680?l=cafecito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cafecito.blogspot.com/feeds/1375893196490528680/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6196306318074877402&amp;postID=1375893196490528680' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/1375893196490528680'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/1375893196490528680'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cafecito.blogspot.com/2009/08/los-ultimos-entendidos.html' title='Los últimos entendidos'/><author><name>Alberto Gatgens</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18046725533087858547</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6196306318074877402.post-1480996034287186019</id><published>2007-10-05T15:29:00.000-06:00</published><updated>2007-10-05T15:33:46.631-06:00</updated><title type='text'>De nuevo acá</title><content type='html'>Soy pecador de la falta de constancia. Lo confieso y me golpeo el pecho con una piedra (bueno, tanto así no). La cosa es que me he dado cuenta de que no es fácil mantener un blog. De eso miles serán testigos.  Pero bueno, seguimos haciendo un esfuerzo por mantenernos al aire. La próxima semana me pongo al día con varias cosas, entre ellas el mentado TLC o CAFTA. Así que ya nos veremos de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6196306318074877402-1480996034287186019?l=cafecito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cafecito.blogspot.com/feeds/1480996034287186019/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6196306318074877402&amp;postID=1480996034287186019' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/1480996034287186019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/1480996034287186019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cafecito.blogspot.com/2007/10/de-nuevo-ac.html' title='De nuevo acá'/><author><name>Alberto Gatgens</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18046725533087858547</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6196306318074877402.post-5156887442905156211</id><published>2007-07-05T11:39:00.000-06:00</published><updated>2007-07-05T12:00:38.660-06:00</updated><title type='text'>Una vez más, en busca de carro</title><content type='html'>Los hombres tenemos una extraña fijación con los carros. Debe ser que la niñez no la dejamos nunca y que con el paso de los años lo único que hacemos es pasar de carritos Tonka a carritos Hiunday, Toyota, Nissan, Volkswagen, etc. Es decir: seguimos siendo niños  con posibilidades de comprarnos los juguetes que queremos o podemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Una vez más, en mi caso, salgo a la búsqueda de un vehículo que me haga el favor de transportarme. Luego del segundo fallido intento con vehículos franceses, estoy tratado de vencer la barrera psicológica coreana  y decidirme a comprarme un Hiiunday. Cosa curiosa esta de los seres humanos que más que un medio de transporte, compramos o no una marca determinada muchas veces por lo que significa (estatus social, económico, entre otros), por lo que no es una decisión fácil de tomar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Me declaro culpable de una tremenda inestabilidad en el asunto de ser un dueño fiel con un solo carro. O sea, soy un dueño infiel, ya que me aburro; pero creo que igual nos pasa a todos con los vehículos y otros aspectos. Por ejemplo: cuando vamos con amigos a comer a un restaurante (pasa más con la comida china, no sé porqué) terminamos arrepentidos de lo que ordenamos nosotros y deseando la comida de nuestro amigo. De igual manera sucede con las mujeres, terminamos aburridos de nuestras novias o esposas desando, igual que con la comida, la mujer del prójimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Los deseos son salvajes y primitivos, igual que en los animales; pero nosotros tenemos la capacidad de razonar, cosa que no tienen nuestros parientes, por lo que podemos combatir esos sentimientos irracionales para lograr a mejores decisiones, sin embargo, en materia de vehículos yo aún no lo logro, por lo que pronto pediré la ayuda al Cacique del Trapecio Amazónico para que me brinde alguna pócima mágica contra este mal, mientras tanto, sigo luchando por romper la barrera oriental y decidirme a comprar un Hiunday Accent.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   ¿O no seré tan humano como creo?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6196306318074877402-5156887442905156211?l=cafecito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cafecito.blogspot.com/feeds/5156887442905156211/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6196306318074877402&amp;postID=5156887442905156211' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/5156887442905156211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/5156887442905156211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cafecito.blogspot.com/2007/07/una-vez-ms-en-busca-de-carro.html' title='Una vez más, en busca de carro'/><author><name>Alberto Gatgens</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18046725533087858547</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6196306318074877402.post-2909249782819462579</id><published>2007-06-28T10:13:00.000-06:00</published><updated>2007-06-29T15:41:58.935-06:00</updated><title type='text'>Reflexiones de frecuencia</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: arial;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;El lamentable y antipluralista, antidemocrático y autoritario cierre de la estación RCTV en Caracas, Venezuela, debería ser motivo para que los costarricenses empecemos un debate postergado durante muchos años. Años que le han costado demasiado dinero al estado, junto con oportunidades de desarrollo social y pluralidad de voces a la esa misma sociedad: el uso del espectro radioeléctrico (emisoras de radio, televisión, etc.). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: arial;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: arial;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;Es importante señalar que los medios de comunicación electrónicos, como empresas con fines económicos al fin de cuentas, no han mostrado el más mínimo interés en propiciar ese debate, por lo que las regulaciones&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y la modernización de tan importante rubro siguen esperando el sueño de los injustos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: arial;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: arial;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;Así, mientras nos dedicamos a tirar pedradas a diestra y siniestra por lo que pasa en el exterior, también deberíamos de tener la honestidad y las agallas de decir y debatir lo que pasa con nuestras frecuencias radioeléctricas. Para aportar a ese debate, apunto algunos señalamientos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: arial;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: arial;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 0.5in; text-align: justify; text-indent: -0.25in; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=""&gt;1.&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;Las frecuencias de radio y televisión en casi todos los países pertenecen al estado, por lo que se dan en concesión por un tiempo determinado con unas condiciones que tiene que cumplir el concesionario (entre ellas debería de estar el pago justo al estado por la concesión, cumplir con mínimos de programación nacional, educativa, entre otras). Si a la estación se le llega el vencimiento del permiso y esta no ha cumplido con los lineamientos establecidos, el permiso no debe de renovarse. Pasa lo mismo con las líneas de autobús acá en Costa Rica: si no dan un buen servicio deberían de quitársela; pero ya sabemos que acá no pasa nunca nada. Y así con todo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 0.25in; text-align: justify; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 0.5in; text-align: justify; text-indent: -0.25in; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=""&gt;2.&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;Las televisoras y las frecuencias de radio en FM no pagan un cinco al estado y lucran miles de millones en publicidad. Sólo las que usan la amplitud modulada pagan por su uso, pero su monto es ridículo. Baste con decir que vale más el flete del mensajero. La Ley de Radio en Costa Rica data de 1954 (ley 1758), época en que al parecer se pensaba poco en la ciencia (ya que podrían llegar a usarse otras frecuencias y en diferentes formas) y aún menos en la economía, ya que ni siquiera contempla la posibilidad de hacer un ajuste según la inflación. Seguro que no existía la inflación. Esto significa que una emisora en AM le paga al estado por año un máximo de 3.000 colones (art. 18). No se menciona nada de las televisoras, aunque ya existían. Eso se mantiene al día de hoy. Cuando ahorramos y compramos una computadora creemos que tenemos lo último y lo mejor, pero apenas seis meses después ya es un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;tarro&lt;/i&gt; viejo. A esa velocidad marcha la tecnología. A esa velocidad marcha nuestra Asamblea Legislativa y nuestra puesta al día (pero para en reversa). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 0.25in; text-align: justify; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 0.5in; text-align: justify; text-indent: -0.25in; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=""&gt;3.&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;Quienes lograron pescar una frecuencia o docenas de ellas (que hay varios grupos o personas con muchas frecuencias) no tienen que preocuparse por nada, pues no tienen fecha de devolución. El estado no contempló la posibilidad de que las licencias de las estaciones tuvieran una vigencia y se perdieran si llegaran a incurrir en contradicciones con la ley o la sociedad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 0.25in; text-align: justify; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 0.5in; text-align: justify; text-indent: -0.25in; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=""&gt;4.&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;El mercado de las frecuencias movió miles de millones de colones en la década anterior. En especial las de radio. En el país se establecieron importantes grupos que necesitaban adquirir su pedacito de espectro radioeléctrico y pagaron muchos millones por esos pedacitos inalámbricos e invisibles. Entre ellos GLR (dueña de 90.7, Bésame y otras), la Cadena Monumental (Z FM, Monumental, Reloj, 103.5 Best y varias más), y puede que la más sonada fue Radio María del célebre padre Minor &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;quien tuvo una publicitada transacción cercana a los 200 millones de colones. ¿Cuánto recibió el estado por la “compra-venta” de esas frecuencias? Nada. Por ejemplo: ¿Cuánto recibirá la diputada Evita Arguedas por sus varias docenas de frecuencias de radio si las vende luego de una eventual apertura del ICE? ¿Cuánto recibiría el estado por esa hipotética transacción? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 0.5in; text-align: justify; text-indent: -0.25in; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=""&gt;5.&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;El último gran movimiento fue, como lo dije en el punto anterior, la venta del Grupo Monumental a la empresa de capital mexicano REPRETEL. Monumental pertenecía el Grupo SAMA, donde encontramos como importante accionista al presidente de la República y premio Nóbel de la Paz, don Oscar Arias Sánchez. Por lo que es posible pensar que incluso el presidente se ha beneficiado de los activos del estado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 0.25in; text-align: justify; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 0.5in; text-align: justify; text-indent: -0.25in; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=""&gt;6.&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;Ningún gobierno ha mostrado el más mínimo interés en entrarle al tema de esta anacrónica y vetusta ley. Pesando mal, podría pensar que es por falta de tiempo, desconocimiento del asunto, el narcotráfico, la inflación, los huecos y todo ese rollo. Y pensando bien, podría pensar que hay presión de los dueños de importantes televisoras y radioestaciones, dueñas de muchas frecuencias, las que han impedido que se regule y adecue a la realidad y necesidad nacional el asunto del espectro radioeléctrico. En la Asamblea Legislativa hay varios proyectos que nunca prosperaron, pues quienes intentaron hacerlos caminar, nunca más volvieron a salir en entrevistas, ni dando declaraciones, ni nada y hasta ahí llegó la cosa. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Piensa mal y acertarás, reza el adagio allá en Guápiles. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 0.5in; text-align: justify; text-indent: -0.25in; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=""&gt;7.&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;Es urgente modernizar el espectro, dotar de voz a las comunidades y a los diferentes grupos sociales del país. Hay que quitarle frecuencias a quienes solo las usan para repetir canales internacionales solo por cumplir con un mínimo de horas reglamentarias. Hay que racionalizar la cantidad de frecuencias en una sola mano o empresa, ya que eso es acaparamiento y hasta podría llegar a ser monopolio, todo en detrimento de la mayoría sin voz y sin acceso a los medios. Y dentro de todo eso es importante que la voz de esas comunidades y grupos de cualquier rincón de Costa Rica tenga cobertura nacional, no una pírrica frecuencia en 1.600 A.M. con capacidad para apenas unos pocos kilómetros cuadrados. Eso es construir una democracia más amplia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;Como acá prácticamente no hay ninguna legislación para las FM y las televisoras, se puede considerar como muy cómoda la posición de quienes mantienen una concesión de este tipo y se dedican a criticar lo que ocurre en el exterior, sin revisar primero lo que ocurre acá. Lo mismo ocurre con el gobierno, el cual ya externó su posición acerca de lo que ocurre en Venezuela. Eso se llama ver la paja que hay en el ojo de los demás, sin ver el zacatal que hay en los nuestros. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: times new roman;font-family:courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;Ahora sí, lapiden a quien quieran.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6196306318074877402-2909249782819462579?l=cafecito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cafecito.blogspot.com/feeds/2909249782819462579/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6196306318074877402&amp;postID=2909249782819462579' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/2909249782819462579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/2909249782819462579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cafecito.blogspot.com/2007/06/reflexiones-de-frecuencia.html' title='Reflexiones de frecuencia'/><author><name>Alberto Gatgens</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18046725533087858547</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6196306318074877402.post-6859683000419923468</id><published>2007-06-28T09:14:00.000-06:00</published><updated>2007-06-28T09:42:27.202-06:00</updated><title type='text'>En bus con la Ultra</title><content type='html'>Este escrito me lo había reservado y no lo pensaba escribir, pues creí que podría sonar un poco petulante y aunque soy porteño (de Puntarenas, Costa Rica, no de Buenos Aires), procuro ser humilde. Así que mientras mis alumnos de locución hacen sus ejercicios de calentamiento, yo hago los mios con un café caliente, mientras tecleo estas líneas y echo a andar el recuerdo cercano del día en que viajé con la Ultra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El campeonato llegó a su fin. El deportivo Saprissa se alzó de nuevo campeón del torneo local y yo concluí mi segundo año como locutor del estadio Ricardo Saprissa. Ese es otro de mís empleos: hacer de anunciador durante los encuentros del Deportivo Saprissa cuando juega en su reducto (nueva frase incorporada a mí pobre vocabulario futbolístico). De fútbol sé poco, pero el ambiente del estadio termina envolviéndote y al final de cuentas, te gusto o no el ese deporte de patadas, acabas disfrutando  y más si la institución para la que trabajas, gana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso pasó el último encuentro. Y contra el más rival de los rivales: La Liga Deportiva Alajuelense. Es algo así como Batman y el Guazón. Como Supermán y Lex Luthor. Como Oscar Arias y Ottón Solís.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que agregar otro condimento a la sopa: la barra que apoya de forma incondicional al Saprissa es muy diversa, pero la de verdad, la profesional se llama La Ulatra Morada, y está conformada y dirigida en gran medida por chicos y chicas de los barrios pobres del sur de San José. Con sus cánticos y coros le agregan la cuota necesario de alegría y mucho ruido a los partidos.&lt;br /&gt;    Así, ya juntos los ingredientes: La Liga, el Saprissa Campeón -de nuevo- y todo cocinado en su propio estadio, terminó con un explosivo caldo que no paró la fiesta hasta varias horas después de entragadas las medallas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahí todo iba bien. Incluso se me olvidó que ya era bastante tarde en la noche y que mi carro estaba en el taller. La sopa empezaba a ponerse agria. No había más remedio: tendría que irme en bus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me despedí, dejé mis facturas en trámite y partí al Parque de Tibás, epicentro de la fiesta saprissista. Ahí, cientos de personas hacían su fiesta. Otros cientos tratábamos de irnos en bus para el centro de San José a tomar los enlaces correspondientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin, logré subirme a una unidad. Decir que iba repleta es poco. Me pareció, incluso, que los Camellos de Cuba son hermosos y vacíos buses londinenses comparados con los buses de Tibás - San José. Me pareció que desentonaba en todo: chaqueta de cuero negra, boina y jeans, el resto: camisetas del Monstruo Morado, pantaloneta y ronquera en sus gargantas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Mae, mae, cantamos esta -yo iba sentado solo una fila adelante de los líderes del coro-: La Liga saldrá campeón, la Liga saldrá campeón... cuando las vacas vuelen, cuando las vacas vuelen, la puta que los parió!" Así, con ese vocabulario a su máxima expresión, marcaban el ritmo dándole con los puños y las palmas a los respaldares de los asientos, al techo, a las ventanas y con los pies al piso. El bus entero era un coro y un un tambor de hojalata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso sonó el celular:&lt;br /&gt;-Aló.... aló!... Alóóóóóóóo... tu, tu, tu, tu, tu....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había forma, durante medio hora, en medio de las presas, los vítores y cánticos no cesaron. Las roncas voces no paraban de gritar amor y gloria para el equipo que les había dado otra victoria. Era tan contagiante la alegría, que terminé disfrutando el viaje, no tanto como para hacerlo todos los fines de semana, pero sí para, ya cerca de la terminal, unirme al coro de:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;oooooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooooooooooooo oooooooooooooooooo, Mostro campeón, ooooooooooooooooooo oooooooooooooooooooo oooooooooooooooooooo, Mostro campeón. Viva el Mostro!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6196306318074877402-6859683000419923468?l=cafecito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cafecito.blogspot.com/feeds/6859683000419923468/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6196306318074877402&amp;postID=6859683000419923468' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/6859683000419923468'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/6859683000419923468'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cafecito.blogspot.com/2007/06/en-bus-con-la-ultra.html' title='En bus con la Ultra'/><author><name>Alberto Gatgens</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18046725533087858547</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6196306318074877402.post-8383030084126903640</id><published>2007-05-11T16:35:00.000-06:00</published><updated>2007-05-11T16:55:10.753-06:00</updated><title type='text'>Guerra de lluvias y paragüas</title><content type='html'>Algunas cosas definen al tico: su gusto por el gallo pinto, por dejarlo todo para última hora, por su amplio vocabulario donde dos de cada tres palabras es mae (y la tercera es tuanis o puravida), sin embargo, en estos días de lluvias tardías de mayo, y debido a que me encuentro sin carro, he comprobado que los ticos también podríamos caracterizarnos por un asunto muy peculiar: no sabemos caminar con sombrilla/paragüas por las aceras y boulevares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jueves pasado me vi sorprendido por la lluvia en plena Avenida Central. Aproveché para hacer unos mandados y esperar la gestión de uno de ellos, por lo que tuve tiempo de sobra para observar a la gente y sus hábitos bajo la lluvia. Creo que en otras ocaciones había querido hablar del asunto, pero nunca lo había hecho quien sabe porqué razones. Lo cierto es que era jueves por la tarde y la gente salía de todas partes para dejar sus pasos en los adoquines de la Avenida Central, y como dije antes, de lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, el asunto es que me di cuenta de que no sabemos caminar con paragüas, ya que nadie se fija por donde camina: la señora puede ir durante metros con su sombrilla abierta debajo del techo de algún negocio que cubre casi un cuarto de Avenida y ella sigue como si los bomberos le estuvieran apagando el incendio del pelo. Otra casi me saca los ojos, pues pensar que hay personas que puedan chocar con las puntas de las varillas nunca les ha cruzado por la mente. Entonces, en lugar de darle campo a que quienes no andan sombrilla sean quienes caminen debajo de los aleros de los comercios, todas y todos que marchan con su protección son quienes terminan caminando, descuidada y tranquilamente donde se podría escampar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como les contaba, el peligro de perder un ojo es grande, en especial si uno se topa a alguien que viene con su sombrilla en la esquina justo donde hay un puestito de venta de chucherías, ya que esa persona no es capaz de pensar que la física existe porque es innegable y que dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo y pasan sin cerrar el paragüas, doblando sus puntas, rastrillándolo por las paredes, los postes o las caras de algunos otros desafortunados caminantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las que andan viendo tiendas siguen en lo mismo, con la sombrilla al hombro, deteniéndose en cada vitrina y retrazando el ritmo de cientos de personas que vienen detrás, tratando de sobrepasarla, pues hay que aprovechar el tiempo y los aleros donde no llueve para avanzar hacia el destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que los diputados tienen un concurso de ver quién propone más leyes, la verdad es que podrían proponer un proyecto que regule el uso de los paragüas, sombrillas y similares para que aprendamos a caminar  y a lo mejor hasta a cantar, bajo la lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta la siguente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6196306318074877402-8383030084126903640?l=cafecito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cafecito.blogspot.com/feeds/8383030084126903640/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6196306318074877402&amp;postID=8383030084126903640' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/8383030084126903640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/8383030084126903640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cafecito.blogspot.com/2007/05/guerra-de-lluvias-y-paragas.html' title='Guerra de lluvias y paragüas'/><author><name>Alberto Gatgens</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18046725533087858547</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6196306318074877402.post-5230279719438809030</id><published>2007-05-03T21:30:00.000-06:00</published><updated>2007-05-03T21:41:21.657-06:00</updated><title type='text'>Mi primer blog: noche artificial.</title><content type='html'>Bueno. A ver cuánto tiempo se puede durar en el cibermundo sin claudicar. Sin duda, este será un buen ejercicio para los ratos de soledad y de reflexión, claro, siempre acompañado de un café o de un té. Justo ahora me he preparado una bomba-té: una mezcla de tres tipos: de frutas (dos bolsitas), de tilo y otra para adelgazar. Debo confesar que me he dado un poquitín de sueño, por lo que este primer intento será un poco breve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche está frescá en San José, Costa Rica. Ha llovido buen rato, ya es de noche por medios naturales y no artificiales como sucede desde algunos días por culpa de las lluvias (su ausencia más bien), los políticos y claro, en parte por el monopilio nacional de la electricidad y las telecomunicaciones. Salados! A aguantar un poco, que para ser del tercer mundo nos va muy bien con la electricidad, pues los precios son bajos y la cobertura de primera. Pero bueno, no quiero que esto sea un panfleto. ¿O será otro efecto del bomba-té?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una noche a oscuras. Así empezó. Ya hay luz, pero empezó a oscuras: noche desde antes de ser noche. San José debe ser un lugar olvidado hasta de los vampiros, pues no se han reportado chupadas en medio de los apagones, al menos, mortales. Aunque es posible que tengan razón en no venir, pues en medio del caos por la falta de semáforos, presas, contaminación y la natural fealdad de esta ciudad, es mejor jugársela donde haya día artificial que noche a oscuras. Cosas de gustos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Click!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Gatgens&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6196306318074877402-5230279719438809030?l=cafecito.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cafecito.blogspot.com/feeds/5230279719438809030/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6196306318074877402&amp;postID=5230279719438809030' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/5230279719438809030'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6196306318074877402/posts/default/5230279719438809030'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cafecito.blogspot.com/2007/05/mi-primer-blog-noche-artificial.html' title='Mi primer blog: noche artificial.'/><author><name>Alberto Gatgens</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18046725533087858547</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
